SIGUE DESPERTANDO EN MÍ

Mostrando entradas con la etiqueta relato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relato. Mostrar todas las entradas

lunes, abril 14

IRÓNICA SALVACIÓN

Fuente de la imagen:
pds13.egloos.com/

Cuando la tierra 
esté en cataplexia,
y nuestra esencia 
parta de ese final,
tendremos que huir 
a conquistar
nuevos mundos;

entonces descubriremos
el cielo permitido,
el paraíso no prometido,
él elegido a cara y cruz.
¡Sí!, lo permitido por el dinero
y lo prometido
por la inconsciencia material.

El vagabundo instante
de promesas falsas,
de las innumerables
creencia de salvación,
se irán por el retrete.

Qué pasará 
con los ricos de espíritu,
qué pasará con los que reinan
en la nobleza pura de la fantasía?
¡Esos!... no tendrán escapatoria,
no habrá tercera clase
en el Arcaspace 
de los tíos del planeta
(¡ojo! No es sólo sam),
no podrán salvarse.

-Y eso que un mesías vino
a llevarse a los más humildes…
(a ninguno le alcanzó 
el dinero para comprar el boleto,
en la única clase que hay:
¡PLUS SÚPER STAR!)

La verdad, 
todo estaba bien planeado,
para la corte real 
de la ruleta de la fortuna,
e incluso!! 
El mesías también escapo.
Copyright © 2008 Derechos Reservados

miércoles, abril 21

Inspiración desorganizada

Aquí, tratando de retirar los últimos pesos que me quedan en la cuenta de ahorros, porque de corriente; voy al río y la veo pasar.
Y mientras cumplo con hacer fila, esto transcurre como en las escenas de un velatorio, en alguna novela cuadriculada. Esas, donde la suegra planifica como dejar a la viuda (yerna)en la calle. O el galán que espera su turno de pésame para empezar a echarle los perros, y de obvio, pensando también dejarla en la calle. O mejor aún, los cachones que esperan un descuido de sus parejas para ir a la cocina a echarse un polvito.
¡Detente men! Después tratas este tema de la cotidianidad legal, vuelve a lo tuyo, ocúpate de tu maldita mediocridad.
Si, llega una mujer con aspecto de afán -claro nunca planifica su vida-, se le olvidó hace días pagar uno de sus derechos y ya le cortaron los servicios médicos -que se muera su mamá, su hijo, su marido, ¡qué le importa esa baina al Ministro de salud! -¡Hey dejen pasar a la señora para que pague! -Grita alguien solidario-, ¡maldita sea! Otro turno que se me vuela.
Llega un señor muy estirado, que por tener en todos sus haberes unos veite mil dólares, se cree muy adinerado; está de afán y quiere que lo atiendan primero -¡dejen pasar a don tal! -grita un baboso raspa chaqueta, cree que el viejo tiene mucho billete y que luego lo recompensará por ser tan generoso- ¡qué billete va a tener! Si es un pobretón igual que yo, sólo que sus chiros son mejores. ¡Puta madre este turno no lo dejo volar, que haga fila! ¡Ni que fuera el presidente!
Y mientras mi iPod salta de Jimi Hendrix a Dj Krush o de Wormed a B.B. King; disfruto con el cotorreo de las comadres que están delante de mí; rajan del prójimo sin ninguna censura, sin pelos en la lengua y lo peor de todo es que una de ellas no sabe que su hija es una prepago y que ayer me la comí -hasta barato el polvo-.
Y el setentón que está tres cuerpos detrás, él que se alimenta con caldo de verga de toro, para no tener que comprar viagra -según él-, él guarda mucha compostura de decencia, pero en los adentro de sus lentes oscuros brillan sus mas oscuros deseos por las téticas de esa quinceañera que a su lado está, - voy a ponerme los lentes para ver si esta baina cambia-.
El maldito iPod nunca encontró a Mozart ni a Pavarotti y ya casi llegando a la ventanilla para que me atendieran; recordé que había dejado mi documento de identidad... -ay, ay puto de mierda!, otro desorganizado, con afán, chismoso y hasta maricón será.