te invento en notas
experimentales
y entre deslices;
punteo estridencia
romántica en ti.
Guitarra, guitarra
de melodías desquiciadas,
enamórala por mí.
Guitarra, trozo
de roble marcado
por el velo de brisas
interpretables…,
amala por mí.
Mi guitarra, mi guitarra,
ella quiere decirme algo
y se abraza a mí,
pidiéndome; qué aparte
de tocar su encordadura,
le dé toques suaves de tambor.
Dame tus pechos guitarra,
dame tu sexo mujer,
para que mis labios
entonen ese acorde
que un día, mujer mía!
Un día, nos enamoró…
¿bailamos?